nuestra historia

Cruz Roja Seccional HUila

La Cruz Roja Colombiana Seccional Huila fue fundada el 4 de junio de 1972, por el Dr. Roberto Liévano Perdomo.

Quien motivado por su experiencia de brindar altruista socorro en medio del caos político-social el 9 de Abril de 1948, por motivo de la muerte de Jorge Eliecer Gaitán, el Dr Liévano Perdomo, dispuso de su voluntad y conocimientos al servicio humanitario de transporte de heridos y afectados, en una ambulancia improvisada emblemada con la Cruz Roja, en compañía de su primo Uldarico Liévano Romero.

Este impulso solidario, 24 años después lo llevó a fundar el Comité Departamental del Huila de la Cruz Roja Colombiana, que hace parte de la organización Humanitaria más grande del mundo, el Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, con presencia en 190 países.

Actualmente la Institución cuenta con 5 Grupos de Apoyo en los municipios de Aipe, Baraya, Garzón, La Plata, Pitalito y Tello y un importante número de voluntarios, distribuidos en las agrupaciones Damas Grises, Socorrismo y Juventud.

Mediante programas y proyectos realizados en forma particular o mediante alianzas, proyecta su labor humanitaria cada vez más hacia la prevención como una alternativa de preparación y respuesta de las comunidades ante las distintas contingencias.

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Nuestra Misión

Salvar vidas, prevenir y aliviar el sufrimiento humano en todas las circunstancias, fortaleciendo las capacidades comunitarias, promoviendo una cultura de paz, la inclusión social, la salud, la gestión del riesgo de desastres, adaptación al cambio climático, la educación, los derechos humanos y el derecho internacional humanitario; con el compromiso y el espíritu humanitario de los voluntarios bajo los Principios y Valores de la Institución.

Nuestra Visión

Para el año 2020 la Cruz Roja Colombiana Seccional Huila como Institución Humanitaria, que trabaja en red con excelencia y calidad, será sostenible y reconocida en la Sociedad Nacional de la Cruz Roja y en el Departamento del Huila, por su contribución a la cultura de paz, reconciliación, inclusión social y al fomento de la resiliencia en los más vulnerables, al respeto y promoción de los derechos humanos y del derecho internacional humanitario